Pareja · Autoconocimiento
La mochila que no pediste
Por Psic. Carlos Edoardo Uribe Rivera · 4 min de lectura
Nadie llega a una relación con las manos vacías. Desde la infancia cargamos una mochila invisible con instrucciones sobre cómo se demuestra el cariño, cómo se resuelve una pelea y cuánto hay que sacrificar por el otro. No la elegimos: la fuimos llenando al observar lo que pasaba en casa, en la mesa del comedor y detrás de las puertas cerradas.
El amor no es solo un sentimiento, es un comportamiento aprendido.
(Uribe Rivera, 2026, sección 1.1)
Cuando dos mochilas chocan
Al compartir la vida descubrimos que nuestros manuales no coinciden. Uno aprendió que los problemas se hablan de inmediato, aunque sea subiendo la voz; el otro, que el conflicto es una amenaza y que lo seguro es alejarse para pensar. Uno persigue pidiendo respuestas y el otro se encierra para poder respirar. Ninguno quiere lastimar: cada quien sigue el guion que recibió.
Lo que parece un problema de falta de amor, es en realidad un error de traducción entre dos mochilas distintas.
(Uribe Rivera, 2026, sección 1.1)
Desaprender sin buscar culpables
Mirar hacia atrás no significa culpar a nuestros padres, que también hicieron lo que pudieron con su propio equipaje. Significa reconocer que muchas reacciones automáticas, como el miedo al abandono o los muros defensivos, fueron estrategias que tuvieron sentido en otro momento y hoy ya no nos sirven. Verlas con claridad es el primer paso para elegir distinto.
Referencia
Uribe Rivera, C. E. (2026). Más que tú y yo: Lo que de verdad pasa (y lo que está en juego) cuando compartimos la vida. Mentalis.
Esta nota retoma ideas del capítulo 1, «De dónde venimos: el equipaje que traemos a la relación».
Contenido psicoeducativo. No sustituye un proceso de psicoterapia.